viernes, 24 de febrero de 2017

Remedios para la depresión

Ansiedad y depresión



Los usuarios de cannabis informan recurrentemente reducciones en la ansiedad, aumento de la relajación y el alivio de la tensión [1]. Una encuesta realizada aproximadamente a 4400 personas sugirió que aquellos que consumían cannabis diariamente o semanalmente reportaron una disminución en el estado de ánimo deprimido, y un aumento en el afecto positivo, en comparación con los encuestados que afirmaron que nunca consumieron cannabis [2]. Sin embargo, el estudio sufrió de una serie de inconvenientes graves y por tanto debe ser interpretado con precaución.
Evidencia preclínica y clínica indica un papel importante del sistema endocannabinoide en la ansiedad y la depresión. Resultados de estudios en animales sugieren que dosis bajas de agonistas (activadores) de los receptores CB1 reducen el comportamiento ansioso y aumentan las respuestas anti-depresivas [3,4]. También, agonistas de los receptores CB1 parecen para mejorar la neurotransmisión serotoninérgica central y noradrenérgica, de manera similar a la acción de los medicamentos antidepresivos [5,6]. Pero por otro lado, estimulaciones de alto nivel de los receptor CB1, o la administración de antagonistas del receptor CB1, invierte esta respuesta y puede desencadenar una depresión [6-9].
La supresión de la señalización del sistema endocannabinoide es suficiente para inducir un estado depresivo tanto en animales como en humanos (revisado en [10]). Además, se han encontrado que las concentraciones de endocannabinoides se encuentran significativamente reducidas en mujeres con depresión mayor [11]. Estos hallazgos sugieren que el tono adecuado de endocannabinoides juega un papel importante en la regulación del humor.

Los datos clínicos para el cannabis y el THC

Primero, es importante señalar que el uso rutinario de  cannabis o de medicamentos en base cannabinoides para tratar la ansiedad o la depresión primaria debe considerarse con precaución, especialmente desanimando su uso a personas con antecedentes de trastornos psicóticos, la evidencia clínica limitada indica que estos fármacos pueden ser vías terapéuticas alternativas en pacientes que sufren de ansiedad o depresión secundaria a ciertas enfermedades crónicas. Por ejemplo, en un estudio de pacientes VIH + que informaron usar cannabis para manejar sus síntomas, el 93% citó una mejoría de la ansiedad y el 86% citó una mejora en la depresión [12]. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el 47% de los encuestados informó también deterioro en la memoria, que puede deberse tanto al uso de cannabis como a efectos de la enfermedad. La mejora del estado de ánimo también fue reportada como un efecto beneficioso del consumo de cannabis en pacientes que sufren de esclerosis múltiple [13]. Igualmente, se observaron mejoras en la ansiedad o depresión en un estudio sobre pacientes que sufren de dolor neuropático crónico y que fumaron cannabis [14].

El cannabidiol

Evidencia creciente sugiere un papel importante del cannabidiol (CBD) en la disminución de la ansiedad, aunque el grado en que el CDB (a las concentraciones que se encuentran comúnmente en el cannabis) es capaz de conseguir este efecto sigue siendo incierta [15,16]. Estudios preclínicos han demostrado que el CDB y derivados del CDB disminuyeron  el comportamiento ansioso en un modelo de rata [17]. Un estudio clínico del año 1980 mostró que el CDB (1 mg/kg) atenuó, los efectos ansiogénicos producidos por el THC (0,5 mg/kg) en ocho voluntarios sanos con historial de uso de marihuana [18]. Otro estudio clínico cruzado doble ciego, demostró que una sola dosis de CDB (400 mg) redujo significativamente la ansiedad anticipatoria, pero aumentó la sedación mental, aunque los resultados se consideraron preliminares y fueron sugeridos más estudios de seguimiento [19]. Estudios de imágenes del cerebro por tomografía computarizada (SPECT) mostraron que, en contraste con el placebo, el CDB disminuyó el flujo sanguíneo cerebral regional en las áreas corticales límbicas y paralímbicas, regiones implicadas en la fisiopatología de la ansiedad [19]. Por otro lado, un estudio más reciente, doble ciego aleatorizado y controlado con placebo mostró que 600 mg de CDB administrado por vía oral se asoció con una reducción significativa en la ansiedad, deterioro cognitivo, e incomodidad en pacientes que sufren de trastorno de ansiedad social generalizada sometido a una prueba simulada de hablar en público [20]. Los autores advierten que el estudio es de carácter preliminar, y que son necesarios estudios adicionales más grandes y bien controlados para fundamentar este efecto. Aunque el mecanismo preciso por el cual CDB ejerce sus efectos ansiolíticos no está bien establecido, puede actuar ya sea disminuyendo el flujo de sangre a las regiones del cerebro asociadas con el procesamiento de la ansiedad o de estímulos basados ​​en el miedo, o posiblemente a través de la modulación de la neurotransmisión serotoninérgico.

FORMAS DE LIAR ''EL REMEDIO''



EL DOBLE
Se puede hacer tanto con dos papelillos de tamaño normal, como con dos papelillos tipo L.
Es de sobra conocido por todos, pero la famosa L tiene diferentes “técnicas” de creación:
1.- Pegamos dos papeles junto con las tiras de goma, logrando formar una línea recta:
2.- Pegamos un tercer papel, en la parte posterior de los dos primeros, justo centrada en la mitad, para evitar que se nos salga la “mezcla” por la rendija que hay entre ambos.
3.- Añadimos la mezcla “mágica” y el filtro:
4.- Enrollamos, normalmente
5.- ¡A disfrutar!
EL CABEZÓN
Fácil y sencillo de hacer, pero a la vez sorprendente:
1.- Pegamos dos papelillos, en un ángulo de 45º como en la imagen:
2.- Añadimos la mezcla “mágica” y el filtro.
3.- Para liarlo, pega el primer papel…
4.- Ahora le toca al segundo papel, envuélvelo alrededor para cerrar el final:
5.- ¡A disfrutar!
11
EL DISIMULADO
Este “modelo” permite algo de discreción, pero no quita el olor ?
1.- Pegamos dos papeles, creando un cuadrado:
12
2.- Para este paso necesitamos un cigarro, le sacamos el filtro (la mejor manera es apretar su base y hacerlo rotar entre los dedos índice y pulgar durante un tiempo). El filtro se separará y podrás tirar de él.
3.- Reemplazamos el filtro por la boquilla:
4.- Cortamos el cigarro en dos, usa un cutter para hacerlo lo más limpio posible. El corte ha de ser alrededor de 1 cm de distancia del filtro:
5.- Retira el tabaco que ha quedado en la parte del filtro, ponlo encima de los papelillos, y añade la mezcla “mágica”:
6.- Enrolla dejando el filtro que sobresalga:
7.-  Si has realizado los pasos correctamente, ¡a disfrutar!
EL TULIPAN 
Su forma recuerda al tulipán, y es digno de hacer y de fumar:
1.- Pega dos papelillos como en el “doble”, o uno grande y usa un lápiz para crear su diámetro interior en forma de tubo:
2.- Pilla dos papeles más y pegalos entre sí para formar un cuadrado:
3.- Dobla la esquina A sobre la esquina B, así formarás un triangulo (ten en cuenta que el engomado ha de estar al “descubierto”:
4.- Casi hemos acabado, ahora solo humedece la tira y dóblala para sellar el triángulo. El resultado debería ser un cono de papel aplastado:
5.- Abres el cono, e introduces la mezcla “mágica”:
6.- Con cuidado y de poco en poco… ve juntando la boca del cono:
7.- Introduce por esa apertura  la “tubería” que hemos realizado en el paso 1:
8.- Por último, usa un hilo o una banda de goma alrededor de la apertura, intentado que quede lo más ajustado posible:
9.- ¡A disfrutar!
EL CONO O COHETE
Más grande y parecido al Tulipán, pero un poco más complicado de hacer:
1.- Pegamos dos papeles grandes de L para formar un cuadrado:
2.- Doblamos la esquina A sobre la B para formar un triangulo, dejando la tira de engomado al descubierto:
3.- Humedecemos la tira y la doblamos para cerrar el triangulo:
4.- Abrimos el “cono” y lo rellenamos de nuestra mezcla “mágica”:
5.- Cogemos dos papeles grandes y los pegamos en un ángulo de 45º:
6.- Introducimos la mezcla “mágica” y el filtro:
7.- Liamos los papeles, creando una especie de cono gordo:
8.- Ahora viene lo delicado, cortamos con cuidado el exceso de papel del porro gordo, y unimos el cono que hemos realizado en el paso 4 con tiras de papel engomado (recórtalas de los papeles):
9.- ¡A disfrutar!
LA ALFOMBRA MÁGICA
Liar.. y volar…
1.- Pega dos papeles para crear un cuadrado:
2.- Coge un tercer papelillo y pégalo al final de los otros dos:
3.- Coloca el filtro y la mezcla “mágica”:
4.- Lía normalmente, y gira al final para asegurar bien el tercer papel:
5.- ¡A disfrutar!